Hoy no tengo sueño
Y he decidido que, puesto que la chica para la que escribo no lee el blog puedo poner sin miedo un par de sonetos que he escrito para ella. Sin duda merece esto y mil cosas más. Espero que os gusten.
Puesto que aquí no lees
Puesto que aquí no lees preciosa dama
puedo por ello escribir despacio
los rojos pensamientos, cual topacio,
que extraigo de la mina de mi cama.
Pensamiento que mira al cielo y clama
de ese corazón tener espacio.
De ese mismo que pinta tan reacio
a oir al mío propio, que lo llama.
Amor, cosa de dos, es cosa justa.
Mas justamente piensa lo contrario
justo el castigado por tu fusta.
La fusta del silencio solitario
Mi amor, este final nada me gusta,
mas llego del soneto al corolario.
Añadiré pues otro a este diario
En boca la palabra no me gusta.
Me importa muy muy poco si no ajusta.
Las reglas son marinos, yo corsario.
Continúo mi escrito itinerario:
Frío me golpea el silencio y me asusta.
Tu dulce cara torna pronto adusta
y de la pena me hace un presidiario.
Tu sonrisa me saca de ese aprieto.
A la tormenta sigue la bonanza.
Tu felicidad es mi sueño y mi reto.
Dama del sur, de preciosa crianza,
Por tí terminaré este tu soneto.
Y lo terminaré con esperanza.
sábado, mayo 29, 2004
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario